La compañía informó nuevos resultados de su programa de exploración en la histórica mina Levack Mine, ubicada en la cuenca de Sudbury Basin, en la provincia de Ontario, Canadá.
Los trabajos de perforación identificaron vetas masivas de sulfuros con altas concentraciones de cobre, níquel y metales del grupo del platino, lo que refuerza el potencial mineral del área y respalda los planes de reactivación de la operación.
Entre los resultados más destacados se encuentra una intersección de 2,4 metros con leyes de 23,2% de cobre y 5,6% de níquel, además de 21,4 g/t de platino, paladio y oro combinados, y 225 g/t de plata, detectada a una profundidad cercana a los 976 metros. Asimismo, el mismo sondaje registró otro intervalo de 2,1 metros con 10,7% de cobre y 1,5% de níquel, incluyendo un tramo de 0,7 metros con 29,6% de cobre y elevados contenidos de metales preciosos.
Los resultados provienen del sondaje MLV-26-14A W1, que intersectó múltiples vetas ricas en cobre a lo largo de aproximadamente 175 metros dentro de la zona R2 Footwall, un sector que continúa siendo evaluado para determinar la continuidad y geometría de la mineralización.
Según explicó Dave King, vicepresidente senior de Exploración y Geociencia de la compañía, estos hallazgos respaldan el modelo estructural desarrollado por la empresa y sugieren similitudes geológicas con el depósito Morrison Footwall Cu-PGE, ubicado a unos 600 metros al suroeste. Comprender los controles estructurales de estas vetas es clave para localizar zonas donde la mineralización pueda concentrarse en estructuras más gruesas.
La empresa continuará ampliando los trabajos de exploración en la zona R2 durante 2026, combinando perforaciones desde superficie y plataformas subterráneas con el objetivo de delinear con mayor precisión las estructuras mineralizadas y explorar nuevos objetivos dentro del sistema.
Paralelamente, avanzan los trabajos de rehabilitación subterránea en la mina Levack, incluyendo la recuperación de niveles del eje principal y el acondicionamiento de galerías en los niveles 1600 y 2650, lo que permitirá instalar nuevas plataformas de perforación para explorar sectores que resultan difíciles de alcanzar desde superficie.
Estas actividades forman parte de la preparación técnica para una posible decisión de reinicio de operaciones prevista para la segunda mitad de 2026, mientras la compañía continúa ampliando su conocimiento geológico del yacimiento.