Las centrales hidroeléctricas de Enosa cumplen un rol estratégico en el abastecimiento energético local, al permitir reforzar la generación propia, mejorar la estabilidad del sistema y brindar un respaldo operativo clave para la red de distribución en zonas rurales de Ayabaca.
La empresa cuenta con dos instalaciones principales en esta provincia: la Central Hidroeléctrica María Auxiliadora del Quiroz, con una capacidad de 1,600 kW, ubicada en el distrito de Paimas; y la Central Hidroeléctrica Sicacate, de 400 kW, situada en Montero. Ambas infraestructuras aprovechan la energía del agua mediante turbinas hidráulicas y generadores, contribuyendo a una matriz energética más sostenible y eficiente.
Actualmente, la Central María Auxiliadora del Quiroz se encuentra temporalmente inoperativa a causa de un deslizamiento provocado por las intensas lluvias en la zona. No obstante, Enosa ya viene ejecutando trabajos de reparación para restablecer el acceso del agua y normalizar su funcionamiento.
Como parte de su política de sostenibilidad, la empresa reafirma su compromiso con el cuidado del medio ambiente a través del monitoreo permanente de la calidad del agua. Este control asegura que las condiciones del recurso hídrico, tanto a la entrada como a la salida de las centrales, se mantengan sin alteraciones antes de ser devueltas al cauce del río, garantizando una operación responsable y respetuosa con los ecosistemas locales.
Gracias a su capacidad de generación local, Enosa fortalece la confiabilidad del suministro eléctrico en las zonas aledañas y mejora la calidad del servicio, especialmente en contextos de alta demanda o frente a contingencias operativas.
Las centrales hidroeléctricas, además de ser una fuente de energía renovable y amigable con el ambiente, aportan estabilidad al sistema eléctrico regional al inyectar energía cerca de los centros de consumo.