La compañía renovó por diez años adicionales el contrato de arrendamiento de derechos de superficie de su planta de procesamiento Águila Norte, ubicada en el norte del Perú, consolidando así la continuidad operativa de una infraestructura clave para su estrategia de crecimiento.
La planta, operada a través de su subsidiaria Minera Águila de Oro S.A.C. (MADOSAC), tiene actualmente una capacidad autorizada de 100 toneladas por día, con posibilidad de ampliación hasta 350 toneladas diarias según el Instrumento de Gestión Ambiental Correctivo (IGAC) otorgado en 2017. Durante 2025, la instalación operó a plena capacidad, procesando más de 36 mil toneladas de mineral.
Con la renovación ya en vigor, la compañía iniciará estudios de ingeniería para ampliar la capacidad de procesamiento y optimizar la instalación de relaves, en previsión del suministro de mineral proveniente de su proyecto 100% propio Palta Dorada Au-Ag, previsto para 2026. Ensayos metalúrgicos recientes en Palta Dorada muestran recuperaciones de oro de hasta 89% en material sulfurado con leyes promedio de 8,3 g/t, lo que refuerza la viabilidad técnica del plan.
En paralelo, la empresa evalúa el potencial exploratorio en concesiones adyacentes a la planta que aún no cuentan con permiso ambiental. Trabajos históricos y muestreos recientes revelan la presencia de vetas con contenidos significativos de oro, plata y cobre, incluyendo intersecciones con sulfuros en profundidad que podrían alimentar directamente la planta.
La compañía también avanza en la evaluación de una segunda zona mineralizada ubicada inmediatamente al este de la planta, donde muestreos recientes arrojaron valores promedio de 6,24 g/t de oro, con picos de hasta 13,50 g/t. El potencial de sulfuros en profundidad abre una nueva línea de desarrollo para abastecer la infraestructura existente.
Desde la dirección ejecutiva destacan que la estrategia iniciada en 2015, centrada en construir una planta autorizada para atender a la pequeña minería y desarrollar activos propios de alta ley, hoy posiciona a la empresa en una etapa de mayor solidez operativa. Asimismo, subrayó el momento favorable para la empresa: “La Compañía ahora es más fuerte que nunca y, con los precios de los metales preciosos en niveles históricos, Peruvian Metals está en condiciones de beneficiarse del procesamiento de su propio mineral”.
Con la ampliación proyectada y el enfoque en activos de alta ley, la empresa apunta a consolidar un modelo integrado que combine procesamiento propio, exploración cercana a infraestructura y aprovechamiento del ciclo alcista de los metales preciosos.