El dinamismo del sector energético marcó el inicio de 2026. Según el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), el subsector hidrocarburos creció 1,46 % en enero, impulsado por una mayor producción de gas natural (13,0 %) y de líquidos de gas natural (9,5 %), en un contexto donde el petróleo crudo retrocedió 18,5 %.
El repunte del gas consolidó su rol como soporte clave para la matriz energética nacional, en un escenario de mayor demanda eléctrica y actividad industrial. En paralelo, la generación de electricidad aumentó 3,98 % interanual, destacando el fuerte avance de la generación termoeléctrica (27,04 %) y de las fuentes renovables eólica y solar (12,57 %), mientras que la hidroeléctrica disminuyó 6,25 %.
El mayor despacho termoeléctrico estuvo asociado, principalmente, a la mayor disponibilidad de gas natural, lo que permitió sostener la oferta eléctrica ante la menor producción hídrica. Entre las empresas que incrementaron su generación figuraron Engie Energía Perú S.A. y Fenix Power Perú S.A., entre otras del sistema eléctrico nacional.
En el frente de la demanda interna, el consumo de cemento creció 13,64 %, acumulando 12 meses de expansión continua, lo que refleja una mayor actividad constructiva que también incide en el consumo energético y en la demanda de combustibles para transporte y maquinaria.
Por otro lado, el sector Pesca registró una contracción de 9,56 %, explicada por la menor captura destinada a harina y aceite de pescado, mientras que la pesca para consumo humano directo mostró un desempeño favorable.
En el ámbito financiero, los créditos de consumo aumentaron 10,12 % y los hipotecarios 6,90 %, en tanto que las importaciones de bienes de capital y materiales de construcción crecieron 10,97 %, indicadores que refuerzan la perspectiva de mayor inversión y actividad productiva, con impacto directo en la demanda de energía.
En conjunto, los resultados de enero evidencian que el gas natural y la generación termoeléctrica continúan desempeñando un papel estratégico en la estabilidad energética del país, en un entorno de recuperación sectorial y mayor dinamismo económico.