- Una segunda tormenta invernal volvió a afectar las operaciones de Caserones y retrasó su recuperación.
- La compañía redujo su estimación de producción de cobre de Caserones para 2026 de 130.000-140.000 toneladas a 120.000-130.000 toneladas.
Lundin Mining informó que una segunda tormenta invernal en la región de Atacama volvió a golpear las operaciones de su mina Caserones y retrasó su retorno a la normalidad. El temporal, que comenzó el 13 de agosto, provocó fuertes lluvias en zonas bajas, además de intensas nevadas y vientos en las áreas de mayor altitud.
Caserones sufrió un nuevo corte de energía el 14 de agosto, luego de una primera interrupción entre el 18 y el 30 de julio. Las inspecciones determinaron que los fuertes vientos y las nevadas volvieron a dañar una torre de transmisión que ya había sido afectada por la tormenta anterior.
Los equipos de reparación ya trabajan en la recuperación de la infraestructura. Lundin espera restablecer completamente el suministro eléctrico hacia el final de esta semana y, posteriormente, retomar las operaciones de manera gradual y segura. Mientras tanto, generadores de respaldo mantienen operativas las instalaciones críticas.
El impacto acumulado de las tormentas llevó a la compañía a reducir su proyección de producción de cobre de Caserones para 2026 de 130.000-140.000 toneladas a 120.000-130.000 toneladas. También elevó su estimación de costos de US$2,05-2,25 a US$2,15-2,35 por libra de cobre.
La proyección de Candelaria se mantiene sin cambios. En conjunto, Lundin Mining ahora espera producir entre 300.000 y 325.000 toneladas de cobre en 2026, frente a las 310.000-335.000 toneladas previstas anteriormente. La compañía señaló que continúa trabajando para recuperar Caserones y volver a su capacidad total de producción de forma segura.