En un contexto electoral clave, la propuesta de MINEM y CIEMAM abre el debate sobre cómo la minería puede trascender el cierre tradicional y convertirse en un motor de desarrollo territorial sostenible.
En el marco de una agenda orientada a fortalecer la sostenibilidad del sector minero, la viceministra del Ministerio de Energía y Minas, Mayra Figueroa Valderrama, sostuvo una reunión de trabajo con representantes de CIEMAM para analizar alternativas innovadoras en la gestión de pasivos ambientales mineros (PAMs).
Durante el encuentro, se presentó una propuesta que plantea ir más allá de la remediación tradicional, incorporando esquemas de reconversión territorial que permitan dar un nuevo uso a estas áreas intervenidas. Este enfoque, aplicado en zonas como Hualgayoc (Cajamarca), busca habilitar espacios para actividades como turismo, investigación aplicada y desarrollo productivo local.
La iniciativa propone transformar zonas previamente impactadas en activos que contribuyan al dinamismo económico de las regiones, alineando la gestión ambiental con oportunidades de desarrollo sostenible. En esa línea, desde el sector público se resaltó la importancia de promover mecanismos que aseguren que los procesos de cierre no representen un punto final, sino una transición hacia nuevos usos con valor social y económico.
“Estamos en un punto donde el país debe decidir qué hacer con su legado minero. No basta con cerrar; necesitamos transformar. Los pasivos ambientales pueden convertirse en plataformas de desarrollo si existe articulación entre el Estado, la empresa y la formación de talento con enfoque territorial”, señaló Homar Lozano, Gerente General de CIEMAM.
Este tipo de enfoques también abre una oportunidad clave para la formación de profesionales especializados. En ese contexto, CIEMAM, en convenio con CETEMIN Training, vienen impulsando programas orientados a fortalecer capacidades en cierre de minas, rehabilitación y gestión sostenible del territorio, integrando una visión que combina criterios técnicos, ambientales y productivos.
La articulación entre innovación, regulación y formación técnica será determinante para consolidar modelos de desarrollo que permitan revalorizar los pasivos ambientales y convertirlos en oportunidades concretas para el país, especialmente en un contexto donde las decisiones de política pública y la agenda electoral definirán el rumbo de la minería y su aporte al desarrollo territorial en los próximos años.