La obra, que incluye un canal fluvial, un puente y un sistema de diques, ya se encuentra operativa tras recibir la aprobación de la Oficina de Carreteras (Office des Routes).
Manono Lithium, subsidiaria del grupo minero Zijin Mining en la República Democrática del Congo, completó un proyecto integral de infraestructura hídrica que puso fin a décadas de inundaciones en una carretera nacional clave, mejorando el transporte, el control de crecidas y la irrigación en la región de Manono, en la provincia de Tanganyika, marcando un hito para las comunidades locales que durante años enfrentaron interrupciones por desbordes de agua.
El problema se agravó en abril de 2024, cuando lluvias torrenciales elevaron el nivel del lago Lukushi y provocaron la ruptura de un antiguo dique construido en la época colonial, lo que erosionó la base de la Carretera Nacional 33. Esta vía conecta las ciudades de Lubumbashi y Kalemie, y constituye una arteria vital para la región, por lo que el desastre paralizó las actividades económicas y sociales.
Frente a esta situación, la empresa movilizó equipos y personal para atender la emergencia. Sin embargo, tras las evaluaciones técnicas, se determinó que la infraestructura existente era irreparable. Además, el canal previo atravesaba futuras zonas de explotación minera, lo que comprometía el desarrollo del proyecto extractivo.
Ante ello, Manono Lithium decidió financiar la construcción de una nueva infraestructura integrada que permita gestionar las inundaciones, garantizar la transitabilidad y favorecer la irrigación en la zona.
Los trabajos se iniciaron en agosto de 2024 y concluyeron en un plazo de 18 meses. Durante todo el proceso, la compañía mantuvo un enfoque de transparencia, realizando consultas con las comunidades locales para informar sobre los avances y recoger aportes. “Esta es la primera vez en mi vida que camino sobre un puente tan resistente y una carretera tan lisa”, expresó Ilunga Mwanga, poblador de la zona, al referirse al denominado “Puente de la Amistad” construido sobre el lago Lukushi.
Con la puesta en operación del proyecto, se elimina una amenaza histórica para las comunidades y se mejora la conectividad en una de las principales rutas del país, facilitando tanto la movilidad como las actividades productivas en la región.