La minera anunció la adquisición de todos los derechos necesarios para desarrollar una futura operación minera en su proyecto Guayabales, ubicado en Caldas, tras firmar acuerdos de compra vinculantes con varios propietarios de terrenos.
La compañía indicó que la compra de las últimas parcelas se realizará por US$44 millones, monto que será pagado en cuotas durante un periodo de cinco años, entre 2026 y 2030, como parte de su estrategia para avanzar hacia el desarrollo del proyecto.
Además de los derechos de superficie, la empresa también posee los títulos mineros o las opciones para adquirirlos en todas las áreas donde se han obtenido o se encuentran en proceso de adquisición los terrenos necesarios para la futura mina. El presidente ejecutivo del directorio de la empresa, Ari Sussman, destacó que “completar la adquisición de todos los terrenos superficiales requeridos para un escenario futuro de mina en nuestro proyecto Guayabales es un paso importante para hacer realidad nuestra visión de desarrollar una gran operación minera de minerales críticos en Colombia”.
El proyecto contempla el desarrollo de una mina asociada al Sistema Apollo, un depósito polimetálico que contiene oro, cobre, tungsteno y plata, y que, según la empresa, operaría bajo altos estándares ambientales y con una huella superficial moderada.
La futura operación también se beneficiaría de su ubicación estratégica, ya que se encuentra cerca de la Carretera Panamericana y de líneas de energía hidroeléctrica, además de contar con acceso a mano de obra especializada proveniente de la región minera de Caldas.
Planes de exploración subterránea
Se prevé iniciar en el cuarto trimestre de 2026 la construcción de una galería de exploración subterránea en el proyecto Guayabales. Esta infraestructura permitirá mejorar el conocimiento geológico del yacimiento desde el subsuelo y habilitar cámaras de perforación subterráneas para evaluar el Sistema Trap, descubierto en 2022 durante campañas de perforación desde superficie. El sistema Trap presenta un corredor mineralizado de aproximadamente 1,4 kilómetros, enriquecido con vetillas de oro y plata, cuyo potencial exploratorio podrá ser evaluado con mayor rapidez mediante acceso subterráneo.
Según Collective Mining, la información obtenida a partir de estas actividades será fundamental para avanzar en futuros estudios conceptuales y de factibilidad del proyecto.