La minera completó el primer disparo de un caserón de producción en su mina Bunker Hill, ubicada en Idaho, Estados Unidos, marcando un nuevo hito en el proceso de reinicio y puesta en marcha de esta operación minera histórica.
Bunker Hill Mining, propietaria del 100 % del proyecto, señaló que este avance representa la transición de las labores de rehabilitación y preparación hacia una etapa de producción subterránea sostenida. Las actividades continuarán con el desarrollo de nuevos caserones y el incremento progresivo de las operaciones, con el objetivo de alcanzar una capacidad de procesamiento de 1.800 toneladas por día.
El método de explotación utilizado será el longhole stoping transversal, mediante una configuración primaria-secundaria. Los caserones serán rellenados con pasta elaborada a partir de relaves filtrados y cemento, que será bombeada al interior de las áreas excavadas para proporcionar estabilidad geotécnica y permitir la extracción segura de los caserones secundarios.
Según la empresa, este sistema permitirá operar sin una instalación de relaves en superficie, reduciendo el impacto ambiental y alineándose con sus objetivos de desarrollar una operación minera moderna y sostenible.
El avance coincide además con otro importante hito: Bunker Hill alcanzó cuatro años consecutivos sin accidentes con tiempo perdido y un año completo sin incidentes de seguridad registrables en la mina. La compañía atribuye estos resultados a sus programas de capacitación, identificación de riesgos, prevención y participación activa de los trabajadores.
Con las actividades de producción subterránea en marcha y la planta de procesamiento operativa, Bunker Hill Mining mantiene su objetivo de iniciar la producción comercial antes de finalizar 2026.
Entre sus próximas prioridades se encuentran aumentar de manera segura las tasas de extracción, optimizar el circuito de procesamiento y consolidar la estabilidad operativa para alcanzar los niveles de producción contemplados en su plan minero.