Durante la Fase II, el pozo TAK-26-06 destacó por ser la primera perforación moderna ubicada entre las zonas D99Z y 67Z, cuyos resultados servirán como referencia para definir futuras perforaciones de relleno entre ambas áreas.
Ashley Gold informó avances en su programa de exploración en las concesiones Tak, donde cuatro perforaciones de la Fase II permanecen pendientes de resultados y siete pozos de la Fase III se encuentran en proceso de registro y corte. La compañía entregó al laboratorio el pozo prioritario TAK-26-16 para su análisis.
La compañía también identificó en superficie una gran estructura de cuarzo denominada Main Vein, que habría sido el principal objetivo de los operadores históricos durante el siglo XX. La veta fue trazada desde el extremo oriental del área de D99Z hasta las proximidades de la plataforma de TAK-26-06 y presenta antiguas trincheras de hasta 4 metros de profundidad, 3 metros de ancho y 80 metros de longitud.
Ashley Gold considera que esta estructura podría representar un potencial adicional para la zona de D99Z, especialmente hacia el este, donde amplias áreas de terreno patentado no fueron prospectadas en exploraciones anteriores. Para septiembre, la empresa prevé realizar trabajos de prospección destinados a evaluar un cuerpo resistivo identificado mediante estudios geofísicos.
Actualmente, también permanecen pendientes ocho muestras de superficie, incluidas cuatro correspondientes a la recientemente identificada Gossan Zone.
El proyecto Tak se encuentra al noreste del Goliath Gold Complex y cuenta con antecedentes de exploración desde el siglo XX por compañías como Lac Minerals y Cominco. Dentro de las concesiones patentadas solo se habían registrado 11 perforaciones históricas, realizadas en 1999 y 2002, antes de que el área permaneciera inactiva durante 24 años.
Tras adquirir el proyecto, Ashley realizó en 2026 su primer estudio moderno de polarización inducida (IP), que identificó un cuerpo resistivo de más de un kilómetro acompañado por dos unidades con alta cargabilidad. Estos resultados, junto con la información histórica y la perforación inicial, han permitido definir tres zonas prioritarias para continuar la exploración.