Según la Dirección General de Electricidad del Perú (DGE), 26 proyectos se encuentran actualmente en etapa de estudios, mientras que seis ya están en fase de construcción, lo que refleja el avance de la cartera de inversiones del subsector electricidad.
El Ministerio de Energía y Minas del Perú (MINEM) informó que promueve la ejecución de 32 proyectos de transmisión eléctrica en todo el país, con una inversión estimada superior a US$ 2,109 millones, con el objetivo de fortalecer la confiabilidad del sistema eléctrico nacional y mejorar el acceso a energía para millones de ciudadanos.
La cartera contempla 30 proyectos de líneas de transmisión y subestaciones, además de dos ampliaciones del sistema existente, que en conjunto sumarán más de 3,800 kilómetros de redes eléctricas con niveles de tensión entre 60 kV y 500 kV. Estas iniciativas se desarrollarán en 20 regiones del Perú, contribuyendo a reducir brechas en infraestructura energética.
Entre las obras en ejecución destacan la línea de transmisión 220 kV Machupicchu – Quencoro – Onocora – Tintaya, ubicada en Cusco, Peru, destinada a reforzar el suministro eléctrico en el sur del país; así como el enlace 500 kV Nueva Yanango – Nueva Huánuco, que beneficiará a las regiones de Junín, Peru, Pasco, Peru y Huánuco, Peru.
En etapa de estudios se encuentran proyectos estratégicos como el enlace 500 kV Nueva Huánuco – Tocache – Celendín – Trujillo, el enlace 500 kV Celendín – Piura y la línea de transmisión Piura Nueva Frontera 500 kV, esta última orientada a fortalecer la interconexión eléctrica entre Perú y Ecuador, con una inversión estimada de US$ 107 millones.
El director general de Electricidad del MINEM, Adrián Zapata, resaltó la relevancia de estas iniciativas para el desarrollo energético del país. “Estamos ejecutando una cartera histórica de proyectos de transmisión, que permitirá garantizar un suministro eléctrico más seguro, eficiente y continuo, especialmente en regiones donde aún existen brechas de infraestructura”, señaló.
Desde el ministerio indicaron que el fortalecimiento de la red de transmisión permitirá incrementar la capacidad del sistema eléctrico, reducir riesgos de interrupciones y atender el crecimiento de la demanda energética, acompañando el desarrollo económico y facilitando la integración de nuevas fuentes de generación.