La minera canadiense dio a conocer una Evaluación Económica Preliminar (PEA) positiva para desarrollar una operación subterránea independiente en su mina Camino Rojo. El estudio plantea ampliar la explotación más allá del actual tajo abierto de óxidos mediante un proyecto subterráneo a gran escala, con planta de procesamiento propia y potencial operativo de varias décadas.
El proyecto apunta a aprovechar los sulfuros profundos del yacimiento mediante minería subterránea y procesamiento por flotación para producir concentrados comercializables de oro, zinc y pirita.
Proyecto en la Mina Camino Rojo
El estudio muestra resultados sólidos bajo distintos escenarios de precios del oro:
- VPN (5%) de US$1.300 millones y TIR de 30% con oro a US$3.100/oz.
- VPN (5%) de US$3.300 millones y TIR de 61% con oro a US$5.000/oz.
- Producción promedio estimada: 215.000 onzas anuales durante los primeros 10 años.
- Costo total de mantenimiento (AISC): US$1.304 por onza.
Además, el proyecto destaca por su eficiencia de capital y su apalancamiento frente al precio del oro.
El CEO de Orla, Jason Simpson, destacó el avance estratégico del proyecto: “El trabajo representa un hito importante a medida que el Proyecto avanza hacia una futura decisión de construcción. Con el respaldo de una sólida evaluación económica preliminar (PEA) y con el yacimiento abierto en la Zona 22, el Proyecto ofrece un potencial de crecimiento continuo y sienta las bases para un complejo minero de varias décadas en México”.
Desde 2020, más de 110.000 metros de perforación han permitido definir recursos significativos y zonas de mayor ley, incluyendo la Zona 22, que permanece abierta en profundidad y refuerza el potencial de expansión.
El diseño contempla:
- acceso mediante un portal y rampas principales;
- minería longitudinal con relleno cementado y de pasta;
- una planta de procesamiento de 8.000 toneladas diarias;
- recuperación estimada del 87% del oro contenido.
Debido a que gran parte del material es refractario, el estudio prioriza la producción y venta de concentrados en lugar del tratamiento por oxidación previa.
Próximos pasos
El capital inicial estimado asciende a US$608 millones, con un rango de precisión típico de estudios preliminares. Antes de una decisión de construcción, la empresa ejecutará un plan de reducción de riesgos que incluye:
- desarrollo de una rampa de exploración y perforación subterránea;
- optimización metalúrgica y estudios adicionales;
- avance del proceso de permisos;
- elaboración de un estudio de prefactibilidad previsto para 2027.
La PEA confirma que Camino Rojo podría evolucionar desde su actual operación de lixiviación en pilas hacia un complejo subterráneo de mayor escala. El potencial geológico, junto con la expansión de recursos y la infraestructura propuesta, posiciona al proyecto como una oportunidad clave de crecimiento para Orla en México.