La firma del documento sienta las bases para proyectos conjuntos y una mayor seguridad energética entre ambos países.
En el marco del Encuentro Presidencial y XVI Gabinete Binacional Perú–Ecuador, realizado en la ciudad de Quito, ambos países suscribieron un Memorando de Entendimiento (MdE) orientado a fortalecer la cooperación técnica e institucional en el subsector hidrocarburos, con énfasis en el desarrollo energético en zonas fronterizas.
El acuerdo fue firmado por el ministro de Energía y Minas del Perú, Luis Enrique Bravo De La Cruz, y el ministro subrogante de Ambiente y Energía del Ecuador, Javier Medina Abarca, quienes coincidieron en la importancia de consolidar una agenda común que contribuya a la seguridad energética regional y al aprovechamiento eficiente de los recursos.
El Memorando establece un marco de colaboración para la planificación estratégica y la evaluación del potencial hidrocarburífero, así como la coordinación de acciones en áreas de interés compartido. Estas medidas buscan optimizar la logística, fomentar la complementariedad de mercados y facilitar el intercambio de información técnica entre las entidades competentes de ambos países.
Asimismo, el documento contempla el fortalecimiento institucional mediante programas de capacitación, pasantías y transferencia tecnológica, además de la mejora de los sistemas de información sectorial. En materia de infraestructura, el acuerdo prevé la evaluación de proyectos de cooperación transfronteriza, incluyendo estudios sobre interconexión de ductos y uso compartido de instalaciones existentes.
Para la implementación del acuerdo, se designó como coordinadores generales a la Dirección General de Hidrocarburos del MINEM y a la viceministra de Hidrocarburos del Ministerio de Ambiente y Energía del Ecuador, quienes estarán a cargo de articular las acciones previstas.
El MdE no genera obligaciones contractuales ni compromisos financieros entre las partes y establece que cualquier controversia será resuelta mediante el diálogo directo y de buena fe. El acuerdo entró en vigencia con su firma y tendrá una duración inicial de seis años, con posibilidad de renovación por periodos de dos años, reafirmando la voluntad de ambos países de profundizar su cooperación energética.