La operación de Las Bambas avanza hacia un cambio estructural que busca redefinir su modelo productivo con miras al 2030, apostando por convertirse en una mina inteligente mediante una transformación que involucra no solo tecnología, sino también a las personas y la cultura organizacional.
Lejos de limitarse a la digitalización de procesos, la compañía viene desarrollando una estrategia que integra innovación, automatización y analítica de datos, con el objetivo de adaptarse a las exigencias de una industria cada vez más eficiente, segura y sostenible en el contexto de la Cuarta Revolución Industrial.
“En Las Bambas entendemos la minería inteligente como una evolución del negocio minero en la que la tecnología digital habilita una transformación más profunda de la organización. No se trata solo de incorporar herramientas, sino de transformar a las personas, los procesos y la cultura corporativa”, señaló Hermes Guevara, superintendente de Tecnología de la operación.
Como parte de este proceso, la empresa ha desplegado una serie de herramientas que permiten optimizar la gestión en tiempo real. Entre ellas se encuentran sistemas de monitoreo de fatiga y somnolencia, control de signos vitales, gestión de flota de alta precisión y plataformas para supervisar la presión y temperatura de neumáticos. A esto se suma el Centro Remoto Integrado de Operaciones (IROC) ubicado en Lima, desde donde se coordinan funciones críticas de la operación.
Además, se han incorporado soluciones orientadas a la seguridad, como sistemas de prevención de colisiones, así como simuladores y aplicaciones de realidad virtual que fortalecen la capacitación de los operadores.
Según la compañía, estas herramientas permiten mejorar el control de los procesos, anticipar posibles desviaciones y optimizar tiempos operativos, al mismo tiempo que reducen la exposición del personal a zonas de riesgo. No obstante, el desafío principal sigue estando en la adaptación interna: fortalecer capacidades digitales, gestionar el cambio organizacional y alinear a los equipos bajo nuevas dinámicas de trabajo.
En paralelo, este proceso de modernización también contribuye a una operación más sostenible, al optimizar el uso de recursos como agua, energía y materiales, además de mejorar la gestión ambiental. Asimismo, está impulsando la demanda de nuevos perfiles profesionales con habilidades en innovación, análisis de datos y trabajo interdisciplinario.