Luca Mining Corp. informó nuevos resultados de su programa de perforación subterránea en la mina polimetálica Campo Morado, ubicada en Guerrero, México, confirmando la continuidad y expansión de mineralización rica en oro y plata en la zona Largo Norte.
Los recientes sondajes han permitido identificar amplios intervalos mineralizados en áreas cercanas a las operaciones actuales, lo que refuerza el potencial de incorporar nuevos recursos explotables en el corto y mediano plazo.
Entre los resultados más destacados, el pozo CMUG-26-38 interceptó 118.2 metros con leyes de 2.53 g/t de oro y 77.89 g/t de plata, además de contenidos relevantes de cobre, plomo y zinc. Por su parte, el pozo CMUG-26-39 registró 100.7 metros con 2.80 g/t de oro y 90.72 g/t de plata, confirmando la continuidad de la mineralización en esta zona aún no explotada.
Otros sondajes, como CMUG-26-37 y CMUG-26-41, también intersectaron tramos significativos de mineralización, incluso más allá de los límites previamente definidos, ampliando el alcance del sistema mineralizado.
Según Paul D. Gray, vicepresidente de Exploración de la compañía, estos resultados aumentan la confianza geológica en el sector Largo Norte, una estructura de aproximadamente 650 metros de longitud y espesores que varían entre 20 y 60 metros, considerada clave para el crecimiento del recurso mineral en Campo Morado.
El ejecutivo destacó que el programa actual forma parte de una estrategia para definir extensiones de mineralización en áreas poco exploradas, lo que podría traducirse en un aumento relevante del inventario mineral de la operación.
Actualmente, Luca continúa con sus actividades de exploración utilizando equipos de perforación tanto en superficie como en interior mina, mientras avanza en la evaluación de otros objetivos como Reforma, El Rey, Naranjo y Fish, que forman parte del plan minero para el periodo 2026–2028.
Este programa representa el primer esfuerzo exploratorio de envergadura en Campo Morado desde 2014 y busca no solo expandir los recursos existentes, sino también generar información clave para futuras evaluaciones técnicas y optimizar el plan de desarrollo de la mina.
Además, la compañía se apoya en una amplia base de datos geológicos acumulados, que incluye más de 600,000 metros de perforación histórica, estudios geofísicos y geoquímicos, lo que permite identificar nuevos blancos de exploración dentro del proyecto.