La compañía informó avances en su programa de perforación diamantina de Fase Uno en el proyecto de oro y plata Cerro Bayo, ubicado en la provincia de Santa Cruz, Argentina.
El proyecto se sitúa en el Macizo del Deseado, uno de los distritos auríferos y argentíferos más importantes del país, donde operan minas de referencia como Cerro Negro de Newmont y San José de Hochschild Mining.
Hasta el momento, la empresa ha completado 14 perforaciones distribuidas en 10 objetivos de exploración, mientras que los resultados de laboratorio aún se encuentran pendientes. En paralelo, la compañía inició la perforación de tres nuevos pozos de expansión en los sectores Ingrid, Elena y Eugenia, con el objetivo de comprender mejor la extensión del sistema mineralizado.
Los resultados de los primeros 14 pozos se esperan dentro de las próximas cuatro a seis semanas, una vez concluidos los análisis de laboratorio.
Stuart Mills, vicepresidente de Exploración de Daura Gold Corp., destacó el progreso del programa: “Estamos satisfechos con el avance de nuestro programa de perforación hasta ahora, habiendo completado 14 pozos en 10 objetivos. Alejar las perforaciones de los pozos 5, 12 y 14 debería aportar mayor claridad sobre el sistema mineralizado en su conjunto y ayudarnos a guiar la siguiente fase de perforación. Esperamos informar los resultados a medida que estén disponibles”.
Asimismo, señaló que la plataforma de inteligencia artificial utilizada por la empresa continúa mejorando la identificación de objetivos mediante la optimización de la ubicación de perforaciones a partir de datos en tiempo real.
Inteligencia artificial aplicada a la exploración
Como parte de su estrategia de exploración, Daura utiliza la plataforma geocientífica de Geomorphic AI, que brinda soporte remoto en geología y ciencia de datos para el programa de perforación en Cerro Bayo.
La herramienta permite realizar análisis geoquímicos de base, modelamiento de elementos trazadores, vectorización espacial y clasificación de objetivos, además de integrar los resultados de perforación en tiempo real.
El sistema emplea agentes geológicos basados en inteligencia artificial que procesan grandes volúmenes de datos para identificar anomalías y priorizar áreas de exploración.
A medida que se reciben nuevos resultados de laboratorio, la plataforma contrasta los datos con modelos geoquímicos de superficie, detecta posibles discrepancias y actualiza las recomendaciones de perforación.
Este proceso de retroalimentación continua entre los datos de campo y los modelos analíticos permite refinar progresivamente la precisión en la definición de objetivos de exploración con cada nuevo pozo perforado.