El consorcio integrado por Repsol Sinopec Brasil, TotalEnergies y Shell inició la producción de petróleo en el proyecto Lapa Suroeste, ubicado en la cuenca de Santos, a unos 300 kilómetros de la costa de Brasil. Este nuevo desarrollo permitirá ampliar la capacidad productiva del yacimiento de Lapa y reforzar la presencia de las compañías en el mercado energético del país sudamericano.
De acuerdo con la información del proyecto, Lapa Suroeste aportará aproximadamente 25.000 barriles diarios de crudo cuando alcance su fase de producción continua. Con ello, la producción total del campo de Lapa podría situarse alrededor de 60.000 barriles brutos por día, consolidando su relevancia dentro de la cartera de activos offshore en Brasil.
El desarrollo se basa en la conexión submarina de tres nuevos pozos a la unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO) que ya opera en el campo Lapa. Este esquema permite aprovechar la infraestructura existente para incorporar nuevas reservas, optimizando los recursos y reduciendo los tiempos de desarrollo del proyecto.
En el consorcio, TotalEnergies participa como operador con el 48%, mientras que Shell posee el 27% y Repsol Sinopec Brasil el 25% restante.
Desde la compañía energética señalaron que el inicio de producción en Lapa Suroeste forma parte de la estrategia para consolidar proyectos clave de exploración y producción a nivel internacional. En los últimos años, la empresa ha puesto en marcha diversas iniciativas energéticas en regiones estratégicas, incluyendo proyectos de gas en Trinidad y Tobago y desarrollos petroleros en el Golfo de Estados Unidos.
En esa misma línea, la compañía proyecta que, junto con otros desarrollos en ejecución, estos proyectos aporten hasta 80.000 barriles diarios adicionales hacia 2027, fortaleciendo su portafolio global de producción.
Brasil continúa siendo uno de los mercados prioritarios para las inversiones en exploración y producción. Entre los proyectos futuros destaca Raia (BM-C-33), en la cuenca de Campos, desarrollado junto con Equinor y Petrobras, cuya entrada en operación está prevista para 2028 y que podría convertirse en una de las principales fuentes de gas natural del país.