La minera reportó nuevos resultados de ensayos correspondientes a su programa de perforación 2026 en la mina de oro y plata Tahuehueto, ubicada en Durango, México, donde se han identificado intersecciones de mineralización de alta ley que confirman la continuidad del sistema mineralizado y abren la posibilidad de expandir recursos cercanos a las operaciones actuales.
Las perforaciones iniciales interceptaron mineralización de oro de alta ley en zonas de brecha ubicadas inmediatamente por debajo de las labores mineras en actividad, dentro del sistema de vetas Creston. Estos resultados confirman la continuidad de la mineralización alojada en brechas y destacan el potencial de ampliar los recursos en zonas próximas a la infraestructura existente de la mina.
Hasta el momento, el programa de exploración ha completado 28 perforaciones subterráneas que suman 6.750 metros y 19 perforaciones desde superficie con 3.650 metros, enfocadas principalmente en los objetivos Creston Vein y Santiago.
“Estas perforaciones iniciales desde superficie confirman que las zonas de brecha de alta ley dentro del sistema de vetas Creston permanecen sin explotar por debajo de las labores actuales”, señaló Paul D. Gray, vicepresidente de Exploración de Luca Mining.
“El resultado valida nuestro modelo geológico para Tahuehueto y destaca la oportunidad de expandir recursos minerales de alta ley cerca de la infraestructura existente. Con equipos de perforación activos tanto en superficie como en interior de mina, y con un presupuesto ampliado, estamos bien posicionados para seguir definiendo la mineralización de alta ley y demostrar la mayor escala del sistema Tahuehueto”, añadió.
Ante los resultados obtenidos, el directorio de la compañía aprobó un incremento del 40% en el presupuesto de perforación para 2026, equivalente a US$1 millón adicional, con lo que el programa de exploración para este año alcanzará un total de US$3,5 millones.
La propiedad Tahuehueto alberga un extenso sistema de vetas epitermales de oro y plata con aproximadamente 11 kilómetros de longitud conocida, además de numerosas estructuras mineralizadas que aún permanecen abiertas tanto en profundidad como a lo largo del rumbo.
El programa de exploración 2026 busca expandir los recursos minerales conocidos, incorporar material explotable en el corto plazo y definir la extensión vertical y lateral de la mineralización, así como identificar nuevas zonas de brecha de alta ley dentro del sistema.