La actividad minera volvió a consolidarse como uno de los principales pilares de financiamiento para el desarrollo regional del país. Al cierre de diciembre de 2025, las transferencias de recursos a los departamentos por concepto de Canon Minero, Regalías Mineras y Derecho de Vigencia y Penalidad ascendieron a S/ 9,936 millones, según el último Boletín Estadístico Minero (BEM) difundido por el Ministerio de Energía y Minas (MINEM).
Estos recursos representan una fuente clave para fortalecer los presupuestos de los gobiernos regionales y locales, permitiéndoles ejecutar proyectos de inversión pública orientados a mejorar la infraestructura, los servicios básicos y la calidad de vida de la población en las zonas de influencia minera.
El Canon Minero fue el principal componente de estas transferencias, con una distribución superior a los S/ 6,992 millones a lo largo del año. Este mecanismo redistribuye parte de los ingresos que percibe el Estado por la explotación de los recursos minerales, reforzando la capacidad de gestión de los distintos niveles de gobierno.
A ello se sumaron las Regalías Mineras, que entre enero y diciembre de 2025 superaron los S/ 2,687 millones. De este total, S/ 2,220 millones correspondieron a regalías legales, mientras que S/ 467 millones provinieron de regalías contractuales, asociadas a acuerdos específicos vinculados al valor de la producción minera. Asimismo, el Derecho de Vigencia y Penalidad aportó más de S/ 256 millones distribuidos entre enero y octubre del mismo año.
Desde una mirada territorial, Áncash encabezó la recepción de recursos mineros con S/ 1,780 millones, equivalente al 17.9% del total nacional. Le siguieron Arequipa (S/ 1,263 millones), Moquegua (S/ 1,022 millones) y Tacna (S/ 975 millones). En conjunto, estos cuatro departamentos concentraron más de la mitad de los recursos transferidos, reflejando la relevancia de la actividad minera en sus economías regionales.
El MINEM subrayó que estas transferencias tienen como objetivo principal financiar obras y proyectos de alto impacto social, y reafirmó que la minería continúa desempeñando un rol estratégico como motor del crecimiento económico del país. En esa línea, el sector mantiene su compromiso de promover una minería moderna, responsable y articulada con los territorios y la ciudadanía, como base para un desarrollo sostenible y equilibrado a nivel nacional.