El Estado peruano reforzó su presencia en zonas afectadas por la minería ilegal durante la primera mitad de enero, con la ejecución de 48 intervenciones en distintas regiones del país. Los operativos permitieron incautar y destruir maquinaria, insumos y campamentos utilizados para la extracción ilícita de oro, bienes valorizados en más de S/61 millones.
Las acciones se concentraron principalmente en Madre de Dios, donde lo confiscado supera los S/34 millones, seguida de Ucayali con más de S/15 millones. También se reportaron importantes intervenciones en Junín y Arequipa (más de S/6 millones cada una) y en Lima y Huánuco, ambas regiones por encima de los S/4 millones.
El alto comisionado contra la minería ilegal de la Presidencia del Consejo de Ministros, Rodolfo García Esquerre, afirmó que los operativos forman parte de una estrategia para recuperar territorios impactados por organizaciones dedicadas a la extracción aurífera sin autorización y al uso de maquinaria pesada.
Los procedimientos se realizaron bajo el decreto legislativo n.° 1100, que faculta la interdicción de bienes vinculados a esta actividad ilícita. Entre lo incautado figuran excavadoras, motores, dragas, antenas satelitales, generadores eléctricos, combustible, herramientas y campamentos.
Las autoridades destacaron que los resultados fueron posibles gracias al trabajo conjunto de la Dirección de Medio Ambiente de la Policía Nacional, la Dirección de Capitanías y Guardacostas de la Marina de Guerra y la Fiscalía Especializada en Materia Ambiental.
El Gobierno sostiene que continuará desplegando intervenciones para limitar la capacidad operativa de las redes de minería ilegal y fortalecer el control en zonas críticas del país.