Super Copper Corp. dio un paso decisivo en el desarrollo de su proyecto insignia Cordillera Cobre, en la Región de Atacama, luego de que el Servicio Nacional de Geología y Minería de Chile (SERNAGEOMIN) aprobara 26 concesiones de explotación minera, que en conjunto abarcan cerca de 6.858 hectáreas dentro de una de las franjas cupríferas más relevantes del país.
La obtención de estas concesiones marca la culminación de la etapa más técnica y compleja del proceso de titulación minera en Chile, y fortalece la posición del proyecto al otorgar derechos mineros de carácter permanente. De las concesiones aprobadas, 25 ya cuentan con resoluciones judiciales que las constituyen formalmente, 15 han sido publicadas en el Diario Oficial de Minería y el resto avanza en su inscripción en el Registro Minero de Copiapó, paso final para su plena vigencia legal.
Para la compañía, este avance no solo asegura el control del subsuelo, sino que abre la puerta a una fase más avanzada del proyecto. “Este es un hito crucial para Super Copper. Obtener concesiones de explotación, no solo derechos de exploración, otorga derechos mineros plenos y permanentes en Cordillera Cobre”, destacó el director ejecutivo de la empresa, Zachary Dolesky.
Con el proceso de registro prácticamente encaminado, Super Copper se prepara para dar inicio a su siguiente etapa de crecimiento. Según explicó la compañía, una vez que las primeras concesiones queden formalmente inscritas, lo que se espera ocurra durante el primer trimestre de 2026, se activará un programa de perforación que contempla hasta 40 plataformas bajo un procedimiento simplificado, junto con la definición de contratistas y la ejecución de la Fase 1 de perforación en los objetivos de mayor prioridad, respaldados por estudios geofísicos recientes.
Desde la perspectiva estratégica, la empresa subraya que este avance se produce en un contexto favorable para el cobre a nivel global. Con la demanda mundial entrando en lo que describe como un déficit estructural, Cordillera Cobre se posiciona como uno de los proyectos emergentes con mayor proyección en Atacama, una región históricamente asociada a grandes descubrimientos cupríferos.
Las concesiones de explotación representan la categoría más sólida de derechos mineros en Chile, al permitir no solo la exploración avanzada, sino también el desarrollo de estudios económicos, la construcción de infraestructura minera y, eventualmente, la producción y comercialización de cobre. Para los accionistas, esto implica mayor certidumbre jurídica y un horizonte de desarrollo de largo plazo.
El proyecto es desarrollado a través de una empresa conjunta entre Super Copper y Gardner y Esteffan Limitada, acuerdo que otorga a la compañía la posibilidad de alcanzar hasta el 100% de participación mediante pagos, emisión de acciones y compromisos de inversión en exploración. Super Copper actúa como administradora del proyecto y es responsable de la toma de decisiones operativas, supervisando directamente las actividades de exploración y desarrollo.