- En distintos sectores la decisión de reparar o reemplazar un motor debe considerar no solo la inversión inicial, sino también la eficiencia energética, la vida útil remanente y el impacto de una parada no planificada.
- Factores como el costo total de propiedad, el historial de fallas, la disponibilidad de repuestos y los costos operativos deben tomarse en cuenta al momento de evaluar el estado del motor.
Cuando un motor falla, la pregunta parece sencilla. ¿Conviene repararlo o reemplazarlo? En muchas operaciones industriales, la respuesta suele inclinarse por la reparación, debido a que implica una menor inversión inicial y permite retomar la operación en menor tiempo. Sin embargo, esa decisión puede resultar más costosa de lo que aparenta cuando se evalúa el desempeño del equipo a lo largo de su vida útil.
La relevancia de esta decisión es mayor en industrias intensivas en energía, como la minería, donde los motores eléctricos cumplen un rol crítico en procesos como bombeo, ventilación, chancado, molienda y transporte de materiales. De acuerdo con información reciente, esta actividad concentra aproximadamente el 34 % del consumo eléctrico nacional y más del 55 % de la demanda del mercado libre en el Perú, por lo que la eficiencia de estos equipos puede impactar directamente en los costos operativos y la continuidad de las operaciones.
Reparar o reemplazar un motor requiere mucho más que comparar presupuestos. El costo de la intervención es solo una de las variables que deben considerarse. También influyen la eficiencia energética del equipo, su historial de fallas, la disponibilidad de repuestos, los tiempos de parada asociados a cada alternativa y la vida útil que aún puede ofrecer el activo.
Distintos criterios técnicos utilizados en la industria recomiendan evaluar el reemplazo cuando el costo de reparación se acerca o supera el 70 % del valor de un motor nuevo equivalente. En motores de propósito general, este umbral puede ser incluso menor, especialmente cuando se incorporan variables como eficiencia energética, historial de fallas y costo total de propiedad.
“Muchas empresas toman esta decisión mirando solo la factura del taller. Pero esa factura no refleja cuánto va a consumir ese motor en los próximos años ni cuántas veces más va a fallar. Eso es el costo de propiedad, y es lo que realmente define si la decisión fue correcta”, señala Carlos González, especialista de servicios del negocio Motion de ABB Perú.
La evaluación se vuelve aún más compleja en motores de media tensión, que suelen fabricarse a medida y presentan plazos de entrega mayores. En estos casos, además de los aspectos técnicos y energéticos, es necesario analizar el impacto económico de una parada prolongada frente al tiempo requerido para una reparación local. La decisión correcta dependerá de las condiciones de cada operación, pero siempre debe basarse en una evaluación integral que considere tanto los costos visibles como aquellos que afectan el desempeño futuro del activo.
Webinar:
Con el objetivo de brindar herramientas prácticas para este análisis, ABB, empresa líder en tecnología industrial, realizará el webinar “Fallas en motores eléctricos, ¿reparar o reemplazar?”, liderado por Carlos González. Durante la sesión se abordarán los principales criterios técnicos y económicos que intervienen en esta decisión, con énfasis en aplicaciones industriales y mineras, así como en el uso del costo total de propiedad para evaluar escenarios reales de operación. Para participar, inscríbete aquí.