La expansión de operaciones mineras en México avanza hacia una nueva etapa de desarrollo integral, tras la obtención de permisos clave que habilitan tanto la continuidad productiva como la exploración futura. En este contexto, Orla Mining Ltd. recibió la aprobación ambiental para su proyecto Mina Camino Rojo, marcando un punto de inflexión en su estrategia de crecimiento.
La autorización otorgada por Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales permite a la compañía completar la explotación a cielo abierto de óxidos, incluyendo ampliaciones en distintas direcciones y el desarrollo de infraestructura asociada. Este respaldo regulatorio asegura la continuidad operativa bajo un marco ambiental aprobado.
Más allá de la operación actual, el hito abre la puerta a una siguiente fase: el desarrollo subterráneo. La empresa está habilitada para iniciar la construcción de un portal y una rampa de exploración, lo que permitirá evaluar en profundidad los recursos de sulfuros ubicados debajo del tajo existente, con miras a una eventual transición hacia minería subterránea.
El cronograma contempla el inicio del descenso exploratorio en 2026, seguido por campañas de perforación subterránea en 2027 que respaldarán estudios de prefactibilidad. Este enfoque progresivo busca consolidar una operación de largo plazo, con potencial de ampliar significativamente la vida útil del proyecto.
En paralelo, la compañía reafirma su apuesta por el desarrollo regional en Zacatecas, destacando su interés en generar empleo, fortalecer economías locales y promover iniciativas sostenibles en las comunidades cercanas.
Con este avance, Camino Rojo se posiciona como un activo estratégico que combina continuidad productiva, expansión de recursos y proyección de largo plazo dentro del portafolio de Orla.