Durante el Jueves Minero, especialistas advirtieron que el país necesita impulsar grandes proyectos, mejorar su entorno regulatorio y enfrentar el crecimiento de la informalidad para aprovechar el contexto favorable del cobre.
El Perú necesita comparar los costos de sus proyectos mineros con los de otros países para evaluar si sigue siendo competitivo para nuevas inversiones, señaló Marita Chappuis, consultora en economía minera y regulaciones mineroambientales en una reciente edición del Jueves Minero.
La especialista explicó que este análisis resulta clave para identificar si la legislación vigente y el entorno regulatorio del país mantienen condiciones competitivas frente a otras jurisdicciones mineras que también buscan atraer capital para el desarrollo de nuevos proyectos.
En ese sentido, Chappuis señaló que el Perú necesita impulsar proyectos de gran escala que contribuyan a sostener el crecimiento económico. Destacó que regiones como Cajamarca concentran una parte importante de las reservas de cobre del país, aunque varios proyectos avanzan con lentitud. “Necesitamos proyectos que realmente muevan la aguja del crecimiento económico”, afirmó.
De otro lado, Chappuis indicó que la minería informal en el país debe enfrentarse promoviendo mayores oportunidades de empleo formal, especialmente a través del desarrollo de proyectos mineros, de infraestructura y de otras actividades productivas como la agroindustria. La especialista sostuvo que impulsar nuevas inversiones y reactivar proyectos paralizados permitiría ofrecer alternativas laborales que contribuyan a que menos personas recurran a la minería informal como fuente de ingresos.
Desafíos institucionales y oportunidad del cobre
Durante el panel, el analista político y columnista del Diario Gestión, Enrique Castillo, señaló que uno de los principales desafíos para el desarrollo de inversiones en el país es la expansión de la informalidad y la debilidad institucional.
Según explicó, la multiplicidad de trámites y niveles de autorización puede dificultar la ejecución de proyectos, por lo que consideró necesario revisar el funcionamiento del sistema de descentralización y fortalecer la coordinación entre las distintas instancias del Estado.
Castillo también subrayó la importancia de establecer reglas claras para la inversión extranjera y garantizar mecanismos de supervisión que aseguren el cumplimiento de los estándares ambientales y regulatorios.
Por su parte, Maibí Montoya, directora y fundadora de MinerAndina, señaló que uno de los temas que deberá abordar el próximo gobierno es el crecimiento de la minería informal, actividad fuera del marco legal que representa un problema estructural para el país. “No podemos permitirnos que una actividad económica continúe creciendo al margen del Estado”, sostuvo.
Montoya agregó que el desafío no solo radica en fortalecer la fiscalización, sino también en generar condiciones que permitan a pequeños productores incorporarse a la formalidad mediante asistencia técnica y reglas adecuadas a su escala.
Asimismo, destacó que el Perú atraviesa un contexto favorable debido a la creciente demanda internacional de cobre, lo que representa una oportunidad para impulsar proyectos mineros de diferentes tamaños y promover industrias vinculadas a la transformación de este mineral.