La minera informó que el bloqueo que restringía el acceso a su mina en Oaxaca, México, fue levantado, permitiendo la reanudación segura de las actividades de extracción y procesamiento.
La medida, que había sido reportada previamente el 22 de enero de 2026, fue impulsada por alrededor de 20 trabajadores vinculados a cuatro contratistas cuyos contratos fueron rescindidos tras una notificación del sindicato Confederación de Trabajadores de México (CTM). Según la empresa, la situación se resolvió sin incidentes.
La compañía sostuvo que el conflicto correspondió a una disputa interna entre facciones sindicales y los contratistas anteriormente afiliados a la CTM, y remarcó que no estuvo involucrada directamente en el diferendo, manteniéndose neutral durante el proceso.
Con el acceso restablecido, la minera indicó que retoma sus operaciones en un entorno de seguridad y estabilidad, y expresó su agradecimiento a trabajadores, representantes sindicales, actores comunitarios y autoridades gubernamentales por contribuir a una solución pacífica.