La empresa minera informó que culminó la firma de los contratos definitivos para asumir la gestión y culminación de la planta de procesamiento de mineral de oro La Patona (GOPP), ubicada en Acarí, región Arequipa, a unos 45 kilómetros de su concesión Tesoro.
De acuerdo con la compañía, los acuerdos otorgan a su filial peruana el control para diseñar, completar y operar la infraestructura preconstruida utilizando los permisos existentes. Sin embargo, el cierre de las negociaciones se extendió más de lo previsto, lo que retrasó el inicio de las obras en aproximadamente 15 semanas.
El proyecto abarcará cerca de 15 hectáreas y será ejecutado bajo un contrato EPC (ingeniería, procura y construcción), actualmente en evaluación entre tres postores especializados. La empresa indicó que comunicará la adjudicación cuando el proceso concluya.
La planta ha sido diseñada con un sistema de flotación y cianuración en doble circuito, incluyendo fundición para producir barras de oro doré. En su primera fase, prevé tratar 220 toneladas diarias de sólidos, con una capacidad de 70 toneladas por día en el circuito de cianuración. Según sus proyecciones técnicas, podría recuperar entre 1,4 y 1,7 kilogramos de oro diarios, dependiendo del abastecimiento de mineral.
El director ejecutivo de la compañía, Stephen Birrell, señaló que la empresa observa con optimismo los avances alcanzados hasta ahora y manifestó su confianza en la siguiente etapa del proyecto. “Estamos alentados por el progreso logrado y confiamos en que la próxima fase estará sólidamente dirigida”, indicó, al resaltar la experiencia del equipo técnico encargado.
La supervisión de la construcción y puesta en marcha estará a cargo del ingeniero metalúrgico Bernardino Alegría Aragón, quien cuenta con más de 30 años de trayectoria en diseño, arranque y optimización de plantas de procesamiento de oro y cobre en el ámbito internacional. Desde la empresa destacaron que su experiencia en proyectos mineros y control de costos será clave para la ejecución eficiente del GOPP.
Asimismo, Birrell sostuvo que avanzar hacia la operación de una planta propia representa una oportunidad estratégica en el contexto de la sostenida demanda global del oro. “Esperamos completar las obras pendientes y avanzar hacia la construcción y puesta en marcha durante el segundo semestre”, afirmó.
La compañía estima que la construcción y el inicio de operaciones se concreten en la segunda mitad de 2026, con una inversión aproximada de US$ 1,8 millones.