La compañíadio un nuevo paso en su proceso de crecimiento al iniciar la operación de un nuevo rajo con camiones autónomos y energizar una subestación eléctrica clave para su segunda planta concentradora, actualmente en construcción.
En las últimas semanas, la compañía puso en marcha una flota inicial de seis camiones autónomos en el rajo Encuentro Sulfuros, desde donde se extraerán parte de los minerales que abastecerán la nueva concentradora. De forma paralela, se concretó la energización de la subestación eléctrica DMC, infraestructura que garantiza el suministro de energía necesario para el precomisionamiento, puesta en marcha y operación del proyecto.
Ambos hitos forman parte del proyecto de crecimiento Nueva Centinela, que considera una inversión superior a los US$4.400 millones. Según destacó el gerente general de la compañía, Nicolás Rivera, estos avances refuerzan el liderazgo de la operación en minería del futuro, basada en seguridad, productividad e innovación, además de asegurar dos insumos estratégicos para la expansión: mineral y energía.
La operación autónoma en Encuentro Sulfuros se ampliará progresivamente durante 2026 hasta alcanzar 26 camiones, replicando el modelo del rajo Esperanza Sur, inaugurado en 2023. Con la integración de Esperanza, Esperanza Sur y Encuentro Sulfuros, el distrito minero permitirá movilizar entre 1,2 y 1,5 millones de toneladas diarias, posicionando a Minera Centinela entre las 15 principales operaciones de cobre a nivel mundial y como uno de los mayores productores de oro del país. La inversión asociada al desarrollo del nuevo rajo supera los US$1.000 millones.
En el ámbito energético, la subestación eléctrica DMC —con una potencia de 120 MVA— recibe energía en 220 kV desde la Subestación Centinela y la transforma a 23 kV para el funcionamiento de la nueva planta. Esta infraestructura, que opera con energía proveniente de fuentes renovables, cuenta con la autorización de los organismos reguladores y marca un precedente en la industria al incorporar estándares internacionales de confiabilidad y resiliencia, además de innovaciones tecnológicas probadas en condiciones extremas.
El avance del proyecto Nueva Centinela se mantiene conforme a lo planificado. Al cierre de 2025, se registraron más de 32 millones de horas trabajadas sin fatalidades, junto con importantes progresos en montaje de infraestructura, movimiento de tierras, instalación eléctrica y puesta en operación de equipos mineros y críticos de la concentradora, consolidando uno de los proyectos de crecimiento más relevantes del sector minero chileno.