Ambas compañías anunciaron un acuerdo definitivo para integrar sus operaciones y dar origen a una compañía minera de oro y cobre con mayor escala, crecimiento acelerado y una cartera de activos diversificada en jurisdicciones clave. La transacción busca consolidar una plataforma capaz de generar flujos de caja sostenidos, autofinanciar su crecimiento y responder a la creciente demanda global de minerales críticos.
La operación permitirá unir dos proyectos de desarrollo de alta calidad y totalmente financiados: Skouries, en Grecia, y McIlvenna Bay, en Saskatchewan, Canadá, ambos en cronograma y presupuesto para alcanzar la producción comercial a mediados de 2026. Esta combinación posiciona a la empresa resultante para aprovechar un entorno favorable de precios de los metales y fortalecer su perfil de crecimiento a corto plazo.
George Burns, director ejecutivo de Eldorado, destacó que la transacción marca un punto de inflexión para la compañía. “Esta combinación crea una empresa de crecimiento de oro y cobre más sólida, definida por la generación de flujo de caja a corto plazo y múltiples catalizadores”, afirmó. Añadió que la cartera combinada, con activos de larga duración y alto potencial exploratorio, permitirá un cambio radical en producción, flujo de caja y relevancia global.
Desde la perspectiva de Foran, la operación refuerza el desarrollo de McIlvenna Bay al integrarlo en una estructura con mayor respaldo financiero y operativo. Dan Myerson, presidente ejecutivo y CEO de Foran, señaló que la transacción “otorga a McIlvenna Bay la escala y la solidez financiera necesarias para alcanzar su máximo potencial”, y subrayó que la empresa se acerca a un punto de inflexión hacia un mayor flujo de caja libre y un crecimiento de la producción.
La nueva compañía contará con una base de activos equilibrada entre oro y cobre, con presencia en Canadá, Grecia y Turquía, lo que le permitirá diversificar riesgos y fortalecer su resiliencia frente a los ciclos de las materias primas. Asimismo, mantendrá un enfoque en el crecimiento orgánico, impulsando proyectos de exploración como la zona polimetálica Tesla y ampliando el potencial de sus activos existentes.
El anuncio también recibió respaldo a nivel gubernamental. El primer ministro de Saskatchewan, Scott Moe, afirmó que la transacción “refuerza la posición de Saskatchewan como destino líder para el desarrollo responsable de recursos”, y destacó que McIlvenna Bay generará empleo, inversión y beneficios económicos sostenidos para la provincia.
Tras el cierre de la operación, previsto para el segundo trimestre de 2026, la empresa fusionada mantendrá su sede en Vancouver y operará bajo el nombre de Eldorado Gold. Desde allí, se propone acelerar la inversión en exploración y desarrollo en Canadá, consolidando una plataforma minera orientada al crecimiento responsable, la sostenibilidad y la creación de valor a largo plazo para accionistas y comunidades.