Iberdrola concretó la venta de su cartera de activos de gas vinculados al tratamiento de purines en España a la compañía de servicios energéticos Edison Next, una operación anunciada en diciembre pasado que forma parte de su estrategia de rotación de activos y optimización de su portafolio global.
El conjunto de activos transferidos está integrado por cinco plantas de tratamiento de purines en operación, con más de dos décadas de desarrollo, que en conjunto suman una capacidad instalada de 52 megavatios (MW), así como cuatro proyectos de biometano actualmente en fase de desarrollo, ubicados en entornos cercanos a estas instalaciones.
Con esta operación, la compañía avanza en su proceso de focalización en negocios con mayores perspectivas de crecimiento y valor a largo plazo, priorizando las redes eléctricas y la generación de energía renovable, ejes centrales de su hoja de ruta estratégica.
La desinversión en estos activos se suma a una serie de movimientos corporativos ejecutados recientemente por el grupo, orientados a reforzar su posicionamiento en mercados y tecnologías clave. Entre ellos destacan la adquisición de la participación de su socio PREVI en la filial brasileña Neoenergía y el posterior anuncio de una oferta pública de adquisición (OPA) para alcanzar el control total de la compañía.
Asimismo, Iberdrola ha consolidado alianzas estratégicas de gran escala, como el acuerdo con Masdar para coinvertir 5.200 millones de euros en East Anglia Three, el mayor parque eólico marino del grupo, ubicado en el Reino Unido y con una capacidad prevista de 1.400 MW.
Estas decisiones se complementan con recientes acuerdos de desinversión en mercados como México, Hungría y Francia, reflejando una estrategia corporativa orientada a reasignar capital, fortalecer su perfil financiero y acelerar la transición hacia un modelo energético más electrificado y sostenible.