La economía peruana registró en noviembre de 2025 un crecimiento de 1,53% interanual, impulsada principalmente por los sectores Construcción, Comercio, Electricidad, Gas y Agua, así como por Servicios de Gobierno y Servicios Prestados a Empresas. No obstante, el resultado se vio atenuado por la caída de sectores primarios, entre ellos Minería e Hidrocarburos, que continúa mostrando un desempeño negativo en el último tramo del año.
De enero a noviembre, la actividad productiva acumuló un incremento de 3,39%, mientras que el indicador anualizado (diciembre 2024-noviembre 2025) avanzó 3,55%.
En noviembre el sector Minería e Hidrocarburos se contrajo 6,47%, arrastrado tanto por el subsector minero metálico (-6,16%) como por hidrocarburos (-8,60%).
En minería metálica destacó el retroceso de la producción de cobre (-12,1%), estaño (-19,1%) y molibdeno (-7,3%), metales clave en la oferta exportable peruana. No obstante, se registraron aumentos en zinc (13,7%), plomo (10,8%), hierro (5,6%), oro (0,4%) y plata (0,03%), lo que moderó parcialmente la caída sectorial.
En hidrocarburos, la baja respondió a una menor explotación de petróleo crudo (-19,0%), gas natural (-9,0%) y líquidos de gas natural (-1,3%). La menor producción repercutió también en el transporte por tuberías y en la provisión energética para consumo industrial.
El desempeño negativo del sector contrasta con el avance de Electricidad, Gas y Agua, que creció 1,10%, impulsado por la generación hidroeléctrica (10,57%) y renovable no convencional (eólica-solar: 43,22%), en un contexto de mayor electrificación y demanda de gas natural por parte de empresas (10,88%). Sin embargo, el menor despacho a generadoras eléctricas (-0,55%) evidencia ajustes en la matriz de consumo energético.
El dinamismo en Construcción (+9,83%) y Comercio (+4,17%), asociado a mayores requerimientos de cemento, maquinaria y combustibles para actividades industriales y mineras, sugiere que la demanda relacionada a proyectos y operaciones continúa activa, pese al retroceso extractivo.
La contracción en Minería e Hidrocarburos mantiene un sesgo restrictivo sobre los sectores primarios, en un año marcado por la volatilidad de precios internacionales, ajustes operativos y menor ritmo de explotación de hidrocarburos. El comportamiento industrial aguas abajo (manufactura primaria, -7,00%) refuerza dicho escenario.
El cierre del año y las perspectivas para 2026 estarán condicionadas por:
- el ritmo de ejecución de proyectos mineros y su portafolio de inversiones
- la recuperación de la producción petrolera y gasífera
- la evolución de precios internacionales de metales
- la demanda energética vinculada a construcción, transporte e industria