El Banco Europeo de Inversiones (BEI) respaldará con un préstamo verde de 175 millones de euros la construcción y operación de dos nuevos parques eólicos que Iberdrola desarrolla en el norte de Portugal. Las instalaciones, con una capacidad conjunta de 274 MW, se integrarán en el complejo hidroeléctrico de almacenamiento por bombeo conocido como la “gigabatería del Támega”, considerado uno de los mayores proyectos energéticos del país y el primero en Portugal con conexión híbrida entre almacenamiento por bombeo y energía eólica.
La operación cuenta con una garantía de Cesce y constituye la segunda financiación del BEI a Iberdrola con respaldo de esta agencia española de crédito a la exportación, para proyectos verdes fuera de España. La primera se destinó al parque eólico marino Windanker, actualmente en desarrollo en el mar Báltico.
El proyecto del Támega combina energía eólica con infraestructura hidroeléctrica para maximizar la producción renovable y el uso de infraestructuras existentes, optimizando su conexión a la red eléctrica y reduciendo impactos ambientales. Para el BEI, esta hibridación permitirá aprovechar las sinergias entre tecnologías limpias. Según Jean-Christophe Laloux, director general de Operaciones de Préstamo y Asesoría dentro de la UE de la entidad, “al combinar energía eólica e hidroeléctrica, el complejo de Tâmega aumentará la producción de energía limpia y optimizará el uso de infraestructuras existentes en beneficio de los consumidores y las economías locales de Portugal”.
Además de fortalecer el sistema eléctrico portugués, el proyecto se alinea con los objetivos europeos de descarbonización, reducción de la dependencia de combustibles fósiles y refuerzo de la seguridad energética, componentes esenciales del plan REPowerEU. También aporta a la cohesión social y territorial al ubicarse en la región Norte de Portugal.
La participación de Cesce evidencia el rol de las empresas españolas en el impulso a la transición energética en Europa. “Cesce se enorgullece de apoyar los esfuerzos de las principales empresas españolas por liderar la transición energética en Europa”, afirmó Beatriz Reguero, directora de Área de Cuenta del Estado. En esa línea, destacó que el Támega “demuestra cómo las alianzas a largo plazo con instituciones como el Banco Europeo de Inversiones y Cesce pueden canalizar la innovación y la inversión sostenible hacia proyectos que refuerzan el crecimiento económico y promueven la energía renovable para el futuro”.
Por su parte, Iberdrola sostuvo que la operación respalda su estrategia corporativa para ampliar inversiones verdes en la península ibérica. “Esta operación con el BEI, más la garantía de Cesce, refuerza nuestra estrategia de financiación y confirma nuestra capacidad para impulsar proyectos estratégicos clave en la península ibérica y en toda Europa que mejoran la seguridad energética y la competitividad mediante la electrificación”, señaló José Sainz Armada, director de Finanzas, Control y Desarrollo Corporativo de la compañía.