La Comisión de Evaluación Ambiental (COEVA) de la Región de Antofagasta aprobó de forma unánime el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del proyecto “Desarrollo Futuro División Ministro Hales (DMH)”, una iniciativa que contempla una inversión de US$ 2.800 millones para prolongar la operación del yacimiento desde 2026 hasta 2054 y elevar su capacidad productiva de cobre fino.
El proceso de evaluación estuvo marcado por hitos participativos y ambientales. Entre ellos, destaca la Consulta a Pueblos Indígenas más grande en la historia del SEIA, involucrando a 46 Grupos Humanos Pertenecientes a Pueblos Indígenas (GHPPI) y un trabajo de diálogo que permitió incorporar mejoras al diseño y al plan de beneficios para Calama.
DMH, la división más joven de Codelco, inició operaciones en 2013 y produce alrededor de 170 mil toneladas de cobre fino anuales, empleando a cerca de cuatro mil trabajadores directos y contratistas. Con el nuevo proyecto, la capacidad de extracción subirá de 500 ktpd a 550 ktpd y el procesamiento aumentará de 57 ktpd a 65 ktpd, para llegar a una producción estimada de 200 mil toneladas anuales. Además, la operación utilizará únicamente agua desalada o de terceros autorizados, reforzando el compromiso ambiental de la estatal.
“Esta aprobación es una señal clara del compromiso de Codelco con la minería responsable y con el desarrollo sustentable del país. Ministro Hales es una operación estratégica y su continuidad asegura empleo, inversión y valor para Chile”, afirmó Rubén Alvarado, presidente ejecutivo de Codelco.
Desde la operación, el gerente general (I) de DMH, César Jiménez, destacó el proceso técnico y social desplegado desde agosto de 2023: “Hemos trabajado intensamente durante más de dos años en un proceso transparente y participativo, incorporando mejoras que responden a las inquietudes de la comunidad y a los más altos estándares ambientales”.
El EIA incorpora medidas para mitigar impactos en agua, aire y paisaje, incluyendo barreras hidráulicas para proteger el río San Salvador y el acuífero Calama-Yalquincha, así como el refuerzo de sistemas de control de emisiones. Estas acciones permitirán reducir las emisiones de material particulado en la mina de 3.500 ton/año a 3.080 ton/año.
A ello se suman más de 30 compromisos ambientales voluntarios y obras para la ciudad de Calama, como la pavimentación de más de 15 km de calles, la construcción del parque Norponiente (15 ha), barrido y aspirado de vías, y programas de fomento agrícola y energías renovables.
“Este proyecto marca un hito en la gestión ambiental de la minería chilena. Incluye medidas innovadoras para reducir emisiones, proteger recursos hídricos y garantizar un desarrollo armónico con el entorno”, señaló Humberto Rivas, gerente de Medio Ambiente de Codelco.
La evaluación ambiental incluyó un proceso de Participación Ciudadana Anticipada desde fines de 2022, involucrando a más del 90% de las organizaciones territoriales de Calama y a 46 organizaciones indígenas. La Consulta a Pueblos Indígenas se convirtió en la más extensa registrada por el sistema, con más de 200 reuniones de diálogo entre mayo de 2024 y diciembre de 2025, y acuerdos que abarcan mitigaciones por MP10, obras urbanas, infraestructura vial, programas agrícolas, arborización, energías renovables, medicina ancestral y mecanismos de seguimiento.
Con esta aprobación, Codelco reafirma su compromiso con la producción responsable, respaldado por The Copper Mark, y con la sustentabilidad del territorio y de la Región de Antofagasta, asegurando la continuidad de una operación estratégica para el país y para la minería del cobre.