El Ministerio de Energía y Minas (Minem) destacó el rol de la electrificación como motor de competitividad para la agricultura moderna y la agroexportación, en un contexto donde la diversificación productiva y la generación de empleo regional se han convertido en prioridades para el país.
Durante una reunión con representantes de la empresa CVC Energía, el titular del sector, Luis Enrique Bravo De La Cruz, subrayó que el acceso eléctrico oportuno no solo reduce costos, sino que habilita cadenas productivas más sofisticadas. “La energía más cara es la que no se tiene”, enfatizó, en referencia al impacto que genera la falta de infraestructura energética en el territorio.
La discusión puso sobre la mesa casos emblemáticos que ilustran la relación entre energía y productividad agrícola. En Villacurí (Ica), la electrificación transformó terrenos áridos en un polo agroexportador, concentrando actualmente el 24% de la producción nacional de uva y el 19% de espárrago. De acuerdo con cifras expuestas durante la reunión, las exportaciones agrícolas regionales superan los USD 2,280 millones y la actividad genera más de 124 mil empleos directos.
Un escenario similar se observa en Olmos (Lambayeque), donde la expansión eléctrica ha acompañado el crecimiento de más de 35 mil hectáreas cultivadas. Hoy, la zona impulsa el 22% de la producción de arándanos, el 14% de uva y el 10% de palta del país, con exportaciones regionales cercanas a USD 920 millones.
Para el ministro Bravo, estos casos evidencian que la electrificación se ha convertido en un instrumento estratégico para el desarrollo territorial, la formalización del empleo y la consolidación de la agroexportación peruana. Asimismo, destacó la necesidad de mantener espacios técnicos de articulación entre el Estado y el sector privado para promover inversiones que amplíen la cobertura eléctrica y fortalezcan la economía nacional.