Enap celebró ocho décadas desde el descubrimiento de petróleo en Tierra del Fuego, reafirmando su rol estratégico en la seguridad energética de Chile y su avance hacia una matriz más limpia y sostenible
La empresa petrolera conmemoró los 80 años del descubrimiento del petróleo en el Pozo 1 de Springhill, en Tierra del Fuego, poniendo en valor no solo un hito fundacional para la historia energética de Chile, sino también la capacidad de la empresa para proyectarse hacia los desafíos del siglo XXI. La actividad se realizó en el complejo industrial de Cabo Negro, en la región de Magallanes, y reunió a autoridades nacionales y regionales, además de representantes de las y los trabajadores de la empresa.
La ceremonia fue encabezada por la presidenta del Directorio de Enap, Gloria Maldonado, y el gerente general, Julio Friedmann, y contó con la participación del delegado presidencial de Magallanes, José Ruiz; el alcalde de Punta Arenas, Claudio Radonich; la alcaldesa de Primavera, Karina Fernández; secretarios ministeriales y equipos de la compañía.
Durante el encuentro, Maldonado destacó el carácter histórico y simbólico del aniversario, subrayando el rol estratégico que Enap ha desempeñado desde su creación. “Este aniversario es más que una fecha. Es el reflejo del espíritu que ha definido a Enap, como una compañía que pertenece a todas y todos los chilenos. Nacimos como empresa estatal para garantizar el suministro energético de un país en desarrollo y, desde entonces, hemos renovado año tras año nuestro compromiso con ese rol estratégico”, afirmó. En ese sentido, recalcó que la hoja de ruta de la empresa hoy está marcada por la transición energética: “Honramos ese legado, valoramos nuestro presente y reafirmamos la promesa de seguir avanzando con la misma fuerza que nos vio surgir”.
Por su parte, el gerente general Julio Friedmann puso énfasis en la evolución de la compañía y su capacidad de adaptación a un entorno cada vez más exigente. “Desde aquel 29 de diciembre, cuando los pioneros hicieron brotar por primera vez petróleo en el país, hemos recorrido un camino de transformación. Chile ha cambiado y nosotros también. Hoy no somos la misma empresa, pero conservamos intacto el empuje y el coraje que nos dieron vida”, señaló. El ejecutivo destacó los avances en exploración y producción de hidrocarburos, la modernización de refinerías, la eficiencia operacional y el desarrollo de proyectos vinculados a energías limpias, subrayando “que mejor prueba de ello que la construcción aquí, en Cabo Negro, de nuestra primera planta de hidrógeno verde”.
El delegado presidencial de Magallanes, José Ruiz, valoró el aporte histórico y actual de la empresa a la región y al país. “ Hay que hacer un reconocimiento a la Empresa Nacional de Petróleo que ha contribuido enormemente al desarrollo económico de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, que ha sabido enfrentar los distintos embates a los que se ha visto enfrentada la industria y que sigue siendo una empresa pública motivo de orgullo, con muy buenos resultados en la generación de combustibles y también en el rol que está jugando en el hidrógeno verde”, sostuvo, destacando su proyección hacia el futuro económico regional.
La conmemoración coincidió con el cierre de un año especialmente relevante para Enap. En el ámbito financiero, la empresa completará su quinto año consecutivo con utilidades y alcanzó su menor nivel de deuda desde 2010. A nivel internacional, informó el cierre exitoso del proceso exploratorio del Pozo Pambil A-1 en Ecuador y la firma de contratos de largo plazo para el abastecimiento de crudo desde Vaca Muerta, con un valor proyectado cercano a los US$12.000 millones. Además, fortaleció su negocio logístico como pilar estratégico, lanzó el Diésel Renovable Enap y dio inicio a la construcción de su planta de hidrógeno verde en Cabo Negro.
“Esta salud operacional y financiera es resultado de un trabajo planificado y estructurado y es la base que nos permitirá seguir cumpliendo nuestro mandato estratégico de asegurar la energía que mueve a Chile”, destacó Friedmann, quien recalcó que estos logros responden a una visión compartida entre el Directorio, la administración y las y los trabajadores de la empresa.
Mirando hacia adelante, Enap apuesta por consolidar su presencia en la industria del hidrógeno verde, aprovechando las condiciones geográficas y climáticas de Magallanes. La planta en construcción en Cabo Negro, que entrará en operación en 2026, utilizará energía renovable del parque eólico Vientos Patagónicos y tendrá una capacidad de producción de 19 kilos de hidrógeno por hora, equivalente al consumo necesario para que un bus o camión recorra 300 kilómetros.
“El proyecto tiene como objetivo principal generar know-how. Esta producción no solo servirá a Enap, sino también al desarrollo de aplicaciones con terceros”, explicó Friedmann, destacando la construcción de capacidades técnicas y humanas para abrir nuevos negocios energéticos sostenibles. En la misma línea, Maldonado reafirmó el compromiso de la empresa con el país: “La futura planta de hidrógeno verde es una muestra clara de cómo avanzamos firmemente en esta transformación”.