La ministra de Economía y Finanzas, Denisse Miralles, anunció que el Poder Ejecutivo viene trabajando el inicio de una reestructuración integral de Petroperú mediante un Decreto de Urgencia, actualmente en elaboración, con el objetivo de fortalecer a la empresa estatal, garantizar la seguridad energética del país y evitar escenarios que comprometan su continuidad operativa. La medida busca ordenar su situación financiera, asegurar su sostenibilidad en el tiempo y reducir los riesgos fiscales asociados a su operación.
La situación actual de Petroperú presenta problemas de solvencia operativa, explicó la ministra Miralles. La falta de liquidez y el riesgo de incumplimiento de obligaciones, un escenario que, según indicó, ya no puede seguir siendo atendido únicamente con transferencias o garantías del Estado. “Seguir inyectando recursos públicos para el pago de deudas no es una solución integral ni sostenible. Lo que queremos es iniciar un proceso serio de reestructuración que permita mejorar la empresa y proteger los activos de todos los peruanos”, afirmó.
Miralles recordó que, entre 2022 y 2024, el Estado comprometió 17 888 millones de soles para sostener financieramente a Petroperú, y que solo en 2025 se han honrado garantías por alrededor de US$ 900 millones. En ese contexto, advirtió que postergar decisiones estructurales incrementa los costos y eleva los riesgos fiscales para el país.
La titular del MEF precisó que el Decreto de Urgencia será evaluado en una próxima sesión del Consejo de Ministros, programada entre hoy y mañana, y permitirá adoptar medidas extraordinarias para ordenar de manera estructural a la empresa. En ese marco, subrayó que el objetivo del Ejecutivo no es cerrar Petroperú ni renunciar a su rol estratégico, sino reorganizarla para que sea viable y autosostenible.
La reestructuración, detalló Miralles, tendrá dos componentes principales. El primero estará orientado a una reorganización interna, enfocada en reducir costos y hacer más eficiente la estructura administrativa. El segundo componente se centrará en una reestructuración del negocio, que evaluará las distintas líneas de actividad de la empresa para identificar cuáles son estratégicas para el país y cuáles podrían gestionarse de manera más eficiente mediante mecanismos alternativos.
“Petroperú tiene activos importantes que pueden ser puestos en valor. Existen mecanismos en los que el Estado no vende, sino que permite que un privado invierta, desarrolle y genere ingresos, reduciendo riesgos financieros y mejorando la gestión, en beneficio del país y de todos los peruanos”, explicó la ministra.
En el ámbito laboral, Miralles enfatizó que todas las medidas respetarán plenamente los derechos de los trabajadores y garantizarán la continuidad del abastecimiento de combustibles a nivel nacional, especialmente en aquellas zonas donde Petroperú cumple un rol clave.
Finalmente, la ministra remarcó que el Decreto de Urgencia busca encaminar una solución de fondo que permita a Petroperú recuperar sostenibilidad financiera, generar ingresos propios y reducir su dependencia del apoyo estatal. “No hacer nada no es una opción. Esta es una decisión necesaria y urgente para proteger los recursos públicos y asegurar que la empresa pueda cumplir un rol adecuado en beneficio del país”, concluyó.