CAF – banco de desarrollo de América Latina y el Caribe – reafirmó su compromiso con el fortalecimiento del gas natural como un eje estratégico para el desarrollo productivo, la inclusión social y la competitividad del Perú, durante el Foro “Masificación del Gas Natural en el Perú”, realizado en Lima y organizado por la propia institución.
El encuentro convocó a especialistas del sector energético, representantes del sector privado, la academia y autoridades vinculadas al diseño de políticas públicas, quienes coincidieron en la necesidad de acelerar la expansión del gas natural a nivel nacional, poniendo especial énfasis en las persistentes brechas territoriales, particularmente en el sur del país.
Durante el foro, Santiago Rojas, gerente regional norte de CAF y representante del banco en el Perú, subrayó que la masificación del gas debe entenderse como una política de Estado de largo plazo. “El gas natural no solo permite reducir costos energéticos y emisiones, sino que es un habilitador estratégico para la competitividad, la transformación productiva y la inserción del Perú en la economía digital”, afirmó.
Si bien se reconocieron los avances logrados desde el inicio del Proyecto Camisea, que hoy abastece a millones de hogares, empresas y al sistema eléctrico, los panelistas coincidieron en que el acceso al gas natural sigue altamente concentrado en Lima y Callao, lo que limita el desarrollo económico regional y profundiza desigualdades en el acceso a una energía más limpia y asequible.
En ese contexto, Carlos Casas, director del Centro de Estudios de Minería y Sostenibilidad de la Universidad del Pacífico, presentó un análisis técnico sobre las alternativas para llevar gas natural a las regiones del sur, donde cerca de 1,2 millones de personas aún no cuentan con este servicio. El estudio identificó tres posibles rutas: la ejecución de una obra pública, el desarrollo de una nueva Asociación Público-Privada (APP) o el uso de mecanismos contractuales que permitan ampliar la infraestructura de distribución existente. Cada alternativa, explicó, implica distintos plazos, riesgos fiscales y desafíos regulatorios, por lo que su evaluación debe basarse en criterios técnicos y de sostenibilidad fiscal.
Rojas reforzó esta mirada al señalar que “desde CAF promovemos una discusión técnica y basada en evidencia, que permita tomar decisiones oportunas para cerrar brechas energéticas, sin perder de vista la sostenibilidad de las finanzas públicas ni la necesidad de contar con un marco regulatorio predecible”. En esa línea, destacó que el rol del banco es acompañar a los países con financiamiento, asistencia técnica y generación de conocimiento, facilitando consensos entre el sector público y privado.
Desde una perspectiva macroeconómica, Luis Miguel Castilla, director de Videnza, remarcó el papel del gas natural como pilar de una matriz energética limpia y confiable, y advirtió que millones de peruanos aún enfrentan limitaciones en el acceso a energía segura. Asimismo, señaló la importancia de fortalecer la institucionalidad y crear condiciones que faciliten la inversión en exploración e infraestructura gasífera, especialmente en un contexto de restricciones fiscales. En ese escenario, subrayó el rol clave de la banca multilateral para atraer capital privado y aprovechar una ventana de oportunidad decisiva para la seguridad energética del país.
El foro también puso en relieve el potencial del gas natural como combustible de transición en el proceso de transformación energética, así como su relevancia para atender la creciente demanda de grandes consumidores intensivos en energía, como los centros de datos, fundamentales para el desarrollo digital y la adopción de tecnologías emergentes como la inteligencia artificial.
Al cierre del evento, CAF reiteró su disposición a seguir apoyando al Perú en el diseño e implementación de estrategias que permitan aprovechar de manera equitativa y sostenible sus recursos energéticos, contribuyendo a una transición energética ordenada, al crecimiento económico y al bienestar de la población.