Adan Pino, presidente de proEXPLO 2026, advierte que la falta de agilidad en los permisos reduce las posibilidades de nuevos hallazgos, mientras que el avance de la minería ilegal incrementa la percepción de riesgo.
Los prolongados plazos para la obtención de permisos ambientales, que pueden extenderse entre dos y tres años, se han convertido en uno de los principales factores que limitan la competitividad de la exploración minera en el Perú, advirtió el geólogo Adán Pino, presidente de proEXPLO 2026.
“Eso es demasiado tiempo. Son dos o tres años en los que una empresa puede decidir mover su presupuesto a otro país”, agregó. Indicó que esta situación supera ampliamente los plazos de países competidores como Chile o Argentina, donde estos procesos pueden completarse en menos de un año, lo que incrementa el riesgo de que las empresas redirijan sus inversiones hacia otros mercados.
Resta competitividad
En ese sentido, el especialista recalcó que la exploración depende directamente de la capacidad de ejecutar perforaciones en plazos razonables.
“Si no perforo, la posibilidad de tener un descubrimiento es cero. Y para perforar, el sistema de permisos tiene que ser ágil”, afirmó en el webinar Rumbo a proEXPLO 2026, organizado por el Capítulo de Ingeniería Geológica y Geofísica del Colegio de Ingenieros del Perú – Consejo Departamental de Arequipa.
Pino también alertó sobre el impacto de la minería ilegal en la competitividad del país, señalando que su avance en los últimos años viene afectando la percepción de riesgo en determinadas zonas.
En ese contexto, hizo un llamado a trabajar de manera articulada para enfrentar estos desafíos y fortalecer el posicionamiento del Perú en el escenario global.
“Necesitamos trabajar en estos desafíos para hacer que el Perú sea un país competitivo y atraer exploración a la región”, añadió.
Frente a este panorama, Pino señaló que proEXPLO 2026 buscará consolidarse como una plataforma para impulsar soluciones concretas a estos desafíos. El evento incluirá espacios especializados para abordar temas críticos como permisos, minería ilegal y formación profesional, además de promover el intercambio de conocimiento global.
“El objetivo es mostrar el potencial geológico del Perú, pero también generar discusión sobre los principales obstáculos que enfrenta el sector, contribuyendo así a mejorar nuestras capacidades y atraer nuevas inversiones”, finalizó.