La compañía canadiense ha reportado avances significativos en su programa de perforación dentro del proyecto Ana Paula, ubicado en Guerrero, México. Los hallazgos más recientes destacan la interceptación de una zona mineralizada de 101 metros con una ley de 5,34 g/t de oro, lo que confirma que el depósito de alta ley se extiende a mayor profundidad de lo previsto. Este resultado es fundamental para la organización, ya que permite validar su modelo de exploración y proyectar un crecimiento considerable en sus recursos minerales.
Los trabajos actuales, que forman parte de una ambiciosa campaña de 28,000 metros, han logrado definir nuevas estructuras ricas en metal dorado cerca de la infraestructura minera subterránea ya planificada. Según los informes técnicos de la entidad, los datos obtenidos no solo incrementan la confianza en el volumen del yacimiento, sino que también proporcionan información clave para optimizar el futuro plan de minado. La firma planea reanudar labores en los accesos mineros durante la segunda mitad del presente año para facilitar futuras expansiones de inventario.
Con un total de 84 pozos completados hasta la fecha, la corporación se enfoca ahora en procesar los ensayos pendientes y recopilar datos metalúrgicos e hidrogeológicos para su próximo estudio de viabilidad. Estos avances posicionan favorablemente a la institución dentro del «Cinturón Dorado de Guerrero», destacando la robustez geológica de sus concesiones. La dirección de la firma anticipa la publicación de nuevos resultados hacia finales de abril, manteniendo una trayectoria sólida hacia la consolidación de este activo como uno de los más competitivos de la región.