Tecnología aplicada en el proyecto McIlvenna Bay permite acortar plazos clave en campañas de perforación remota.
En medio del creciente interés global por los metales críticos que sustentan la transición energética, la canadiense Foran Mining ha incorporado nuevas herramientas tecnológicas para reforzar la eficiencia de su exploración en McIlvenna Bay, uno de los proyectos de cobre, zinc y metales preciosos más avanzados en desarrollo en América del Norte.
Durante el invierno de este año, la compañía ejecutó más de 30.000 metros de perforación en una campaña marcada por su escala y complejidad logística, con operaciones simultáneas en zonas de alta prospectividad como Tesla y Bridge. Frente a la necesidad de tomar decisiones geológicas con mayor rapidez -y con datos de mayor precisión- Foran integró por primera vez la herramienta de escaneo geoquímico en sitio Scan by Veracio (anteriormente conocida como TruScan™).
El objetivo fue claro: reducir los tiempos entre la perforación y el análisis geoquímico, un paso que tradicionalmente depende del envío de muestras a laboratorios externos y puede demorar varias semanas. En contextos de exploración acelerada, como el que enfrenta Foran en la provincia canadiense de Saskatchewan, este desfase puede afectar tanto la continuidad de los pozos como la calidad del modelamiento geológico.
“La verdadera ventaja de TruScan para nosotros es la velocidad con la que obtenemos datos confiables, lo que fortalece la toma de decisiones en todos los niveles”, señaló el equipo de geociencia de Foran Mining.
Según Johan Krebs, jefe de proyecto de Foran en McIlvenna Bay, la herramienta ha modificado incluso la dinámica de comunicación interna de los avances técnicos. “Hoy no se espera a que lleguen los resultados del laboratorio. Con la información que entrega TruScan directamente desde el pozo, ya podemos comenzar a esbozar los comunicados técnicos con los primeros datos confiables obtenidos en terreno”, explicó.
Impactos tangibles
Con la incorporación de esta tecnología, el equipo técnico pudo definir en terreno si un pozo debía extenderse o cerrarse, optimizar la selección de muestras para laboratorio, y detectar intervalos mineralizados que no eran fácilmente visibles a simple vista. Todo ello sin necesidad de ampliar la dotación geológica, pero con un impacto significativo en la calidad del trabajo y en la eficiencia general de la campaña.
Uno de los hitos más relevantes fue la identificación de una intersección de 52.6 metros con una ley promedio de 2.54% de cobre equivalente en la Tesla Zone, incluyendo sectores que alcanzan el 4.65%.
Se trata de la mayor ley-espesor registrada hasta la fecha en el proyecto, y su análisis fue posible incluso antes del logueo geológico completo, gracias a los datos obtenidos mediante Scan by Veracio.
Desde la empresa tecnológica, el equipo de Veracio destacó la colaboración como un caso concreto de innovación aplicada. “Trabajar con Foran Mining ha sido una validación directa del impacto de Scan by Veracio. Poder entregar datos geoquímicos confiables en tiempo real ha permitido decisiones críticas más ágiles, maximizando el valor de cada metro perforado”, señalaron.
Así, la experiencia en McIlvenna Bay sugiere un cambio más amplio en los enfoques de exploración minera en jurisdicciones remotas. A medida que aumenta la presión por desarrollar proyectos estratégicos con mayor eficiencia y menor incertidumbre, la disponibilidad de datos inmediatos en terreno se proyecta como una herramienta clave no solo para optimizar operaciones, sino también para reducir riesgos en fases tempranas de desarrollo.